Los análisis de calidad de agua son una herramienta esencial en la gestión agrícola y ambiental. Sin embargo, muchas veces el informe de laboratorio llega con decenas de parámetros expresados en unidades técnicas que no siempre son fáciles de interpretar. En este artículo explicamos qué observar primero y qué significa cada indicador clave.
¿Por qué es importante analizar el agua de riego?
El agua de riego no solo hidrata las plantas: también aporta minerales, puede afectar el pH del suelo, generar toxicidad en cultivos sensibles o deteriorar la estructura del suelo con el tiempo. Un análisis periódico permite tomar decisiones informadas y evitar daños que podrían ser difíciles de revertir.
Parámetros fundamentales a revisar
A continuación se presentan los indicadores más relevantes en un análisis de agua para riego:
| Parámetro | Qué mide | Rango orientativo para riego |
|---|---|---|
| pH | Acidez o alcalinidad del agua | 6.5 – 8.4 (aceptable) |
| CE (Conductividad Eléctrica) | Concentración total de sales disueltas | Depende del cultivo. <0.7 dS/m: sin riesgo |
| SAR (Relación de Adsorción de Sodio) | Riesgo de deterioro de la estructura del suelo | <9: bajo riesgo; 9-18: riesgo medio |
| Sodio (Na+) | Ion que puede causar toxicidad foliar | <3 mmol/L en riego por aspersión |
| Cloruros (Cl-) | Ion tóxico para cultivos sensibles | <4 mmol/L en riego por aspersión |
| Boro (B) | Micronutriente tóxico en exceso | <0.7 mg/L: sin restricción |
| Nitratos | Aporte de nitrógeno, posible contaminación | Niveles altos pueden indicar contaminación |
¿Qué hacer si los resultados no son óptimos?
No siempre es posible cambiar la fuente de agua, pero sí hay acciones que se pueden tomar:
- Para agua con alta salinidad (CE elevada): aumentar la lámina de riego para lixiviar sales, ajustar la selección de cultivos a especies más tolerantes o incorporar enmiendas al suelo.
- Para agua alcalina (pH alto): acidificar con ácido fosfórico, sulfúrico o ácido cítrico según el sistema de riego.
- Para agua con SAR elevado: aplicar enmiendas con calcio (yeso) para mejorar la estructura del suelo.
- Para presencia de boro o cloro: considerar cultivos tolerantes o modificar el método de aplicación del riego.
¿Con qué frecuencia hacer el análisis?
Como mínimo, se recomienda realizar un análisis de agua de riego una vez al año, preferentemente antes de la temporada productiva. Si la fuente proviene de un pozo profundo o canal compartido, puede haber variaciones estacionales que justifiquen análisis más frecuentes.
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